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jueves, 5 de noviembre de 2015

Ñapas

Se acabó el verano y empieza la temporada de las reparaciones, "peoras" y otras ñapas. 

Dos que tengo en curso son la reparación del cáncamo de la polea del espí, que desmonté cuando bajamos el palo; y la mejora del agarre del estay en la proa. Respecto a este último, se conoce que cuando cambiaron el foque engarruchado original del Etap 22 por el enrollador y el génova actuales, colocaron un estay demasiado corto, de modo que el tambor del enrollador queda alto. La chapuza fue colocar dos chapas perforadas y un simple grillete hasta alcanzar el cáncamo de cubierta. Me parecía que ese simple grillete aguantando la tensión del estay, podía romperse algún día.
El estay llega a la cubierta gracias a dos chapas y un simple grillete.
Decidí que las dos piezas las podría hacer el mismo metalista pero no sabía cual, pues es difícil encontrar a los míticos "metalistas de rivera" de Santander y ya no hacen estas pequeñas piezas. 

Hace dos años dirigimos la obra de sustitución de la barandilla del mirador del faro de Cabo Mayor. Diseñamos una barandilla muy robusta, con unos chapones verticales de gran sección y de acero inoxidable AISI 316. 

Se construyó muy al borde del acantilado, para lo cual hubo que colocar unas redes de protección con horcas de encofrado en voladizo que quedaron perdidas. Una obra muy divertida. La obra la hizo ARRUTI y la barandilla la subcontrató a SERTIMÓN CANTÁBRICO, un taller bastante grande, que dejó bastante bien acabada la barandilla. Se me ocurrió que podrían construir la pieza que me faltaba. Tomé medidas milimétricas, a las que no estoy acostumbrado, dibujé un plano y se lo llevé, junto con la chapa del cáncamo del espí.

Cuando me entregaron las piezas, junto con el plano.
Hoy he tenido un rato para colocar la chapa del estay. Al final hubo que tirar un poco de lima y de martillo, la herramienta que lo soluciona todo, pero ha quedado de miedo. A causa de esta pieza no se cae el palo, seguro. Al menos ha quedado todo más ordenadito, no el gurruño que había antes.

La nueva pieza ya colocada.
Solo queda el cáncamo del espí, pero da una pereza volver a bajar el palo...

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