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domingo, 3 de abril de 2016

Shine and bright like a diamond

Como la canción de Rihana, ya está hecho, ha quedado reluciente y brillante, sobre todo la obra muerta,  que me lo he currado. 

El viernes por la mañana me cogí el día libre y llevé el Savreh a Raos, de camino, el inspector me llamó y me pidió que hiciese una foto al barco a flote, así que desde la proa saqué la siguiente:




A la hora acordada me izaron el barco y limpiaron los fondos con una karcher. 
Mi padre me recogió en Raos y me llevó a Santander para coger mi coche y disponer de él, porque Raos está muy mal comunicado con Santander, no hay autobuses y tienes que pedir a alguien que te lleve o te traiga. De esta manera podría volver a la hora que quisiese.

Al poco de llegar, vino el inspector. Para pasar la ITB, hace una revisión completa del barco, de los fondos, de la jarcia y del interior. Mira si hay fisuras en la cajera de la orza, etc. También un inventario, de lo necesario para la zona de navegación para la que esta despachado el barco: metros de cadena y de cabo de fondeo, bengalas, VHF, compás, una campana, bocina de niebla, chalecos...



Todavía no es temporada alta y en la marina puedes escoger hora para que izen el barco, siempre hay cunas disponibles, puedes hacerte con una escalera, manguera, y esta vez, hasta con dos andamios, uno de ellos con tres plataformas y ruedas. A tope.


El andamio me permitió hacer cómodamente lo que tenía pensado para la obra muerta. Le dí al casco con ácido oxiálico para quitar los chorretones marrones. Este ácido hay que mezclarlo con agua y se aplica con un estropajo, sin frotar mucho y luego aclarar bien, frotando un poco con el estropajo también. Luego apliqué pulimento con una gamuza, para cerrar el poro y por último cera protectora. Vamos, una paliza, y menos mal que tenía el andamio, y era largo, por que si no, se multiplica el numero de veces que tienes que subir y bajar de la escalera y colocarla en su sitio.


Como resultado, el blanco del casco ha quedado blanco blanquísimo y el rojo del cintón rojo rojísimo, nunca ha estado igual de reluciente.

La obra viva es otra historia, con lija de agua y espátula se hace lo que se puede. Algún mejillón había. No se trata de quitar tooooooodas las capas de patente que tiene, ni que quede liso y pulido para que se pueda ganar alguna regata; se trata de que con el tiempo disponible y las ganas de trabajar que tengas, quede lo mejor posible. Un resultado razonable y a ser posible duradero.

A la cola del motor también le apliqué su patente específica y cambié el ánodo de sacrificio.

El sábado por la mañana, con la familia, di una segunda mano, sobre todo a la orza, a la pala del timón y la zona justo por debajo de la línea de flotación.
Cuando elevaron el barco con el travellift, lijé y pinté los apoyos, y al agua de nuevo. Los niños encantados de subir desde el muelle al barco, suspendido por el travellift.

PD: La estancia diaria en la cuna cuesta unos 5€, lo más caro es el izado y la botadura. Los sábados y domingos tambien los cobran, pero sólo botan hasta el sábado a las 13:00. Para la próxima vez lo mejor es izar el barco el viernes por la tarde y botarlo el lunes por la tarde. Es la manera de perder menos tiempo en el trabajo y tener todo el fin de semana para lijar, pulir y pintar con más calma.

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