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domingo, 31 de agosto de 2014

Fuegos artificiales

Os costará encontrar buenas fotos de noche, tomadas desde un barco. La larga exposición que necesitan no es compatible con el movimiento de las olas. Si además estás intentando fotografiar fuegos artificiales ni os cuento.

Este viernes por la noche, el Savreh salió con el grupo de Carpe Diem a ver los fuegos artificiales de los Santos Mártires que los tiraban desde la Grúa de Piedra. La flota la componíamos tres barcos. El Savreh salió con una niña y un niño, una doctora y yo. Ignacio se los estuvo pensando y al final no vino.

Este día además ha sido la botadura del "Groucho". El Groucho sustituye a la "Josefa", que estaba muy vieja. La Josefa ha sido durante muchos años el barco del comité de regatas del Real Club Marítimo de Santander y el nombre le viene de una empleada del club a la que se le tenía mucho cariño y por eso se le dedicó el nombre al barco. 



Era un barco muy adecuado para la función encomendada. Tenía un alto francobordo y mucha estabilidad, una despejada cabina, con mucho ángulo de visión y un mástil con varias drizas para las banderas usadas en las regatas (tiempos de salida, aplazamientos, recorridos...). Era de madera y por lo visto estaba ya muy deteriorada, así que se decidió construir un barco exactamente igual pero de aluminio. Se le ha llamado Groucho en memoria de Luis Prieto, un juez de regatas que ejerció durante muchos años (cuando más lo conocí fue cuando navegué en la flota de First Class 8). Luis Prieto tenía un parecido asombroso con Groucho Marx y con ese apodo era conocido.


Construcción del Groucho en aluminio, en el astillero, durante este verano.

Pues eso, que lo primero que hicimos cuando salimos de Puertochico, fue ir a ver el Groucho, que estaba en un muerto, frente al Marítimo, flamante, y lleno de banderas.


 El Groucho, en un muerto frente al Marítimo.

El muelle de Calderón, frente al Paseo de Pereda, estaba abarrotado de gente, paseando a lo largo de las carpas y casetas que se han instalado para el mundial de vela, que comienza la semana que viene. Desde el agua, olíamos las cocinas de las casetas, cocinando los pinchos. También había mucha gente que se preparaba para ver los fuegos artificiales.

 El muelle Calderón, repleto de gente.

Izamos las velas y fuimos hasta el páramo y luego ciñendo hasta la punta del puntal, donde habíamos quedado para fondear y cenar. 

 Puesta de sol. A la izquierda de la foto se ve la luz verde del Puerto de Santander que te indica que te estas saliendo por estribor de la canal de entrada.


Fondeó el Karen V, que es un Sun Odyssey 40  (para nosotros, como si fuera tierra firme), los demás nos amarramos a su popa, el Savreh estaba en el medio. Los del Savreh nos fuimos a cenar al Corto Maltés y luego nos trasladamos todos al Karen V, para que los niños vieran por dentro un barco grande. Luego vuelta cada uno a su barco, por lo que fue un trasiego de gente pasando de un barco a otro, de proa a popa y tratando de evitar que los barcos chocaran entre si.

Se me fundió la bombilla de la luz de estribor, por lo que íbamos tuertos y con tantos barcos por la bahía, yo no estaba muy tranquilo. Nos acercamos a la grúa de Piedra, paramos el motor y estuvimos viendo los fuegos a la deriva.





Llegamos a las 00:50 a Puertochico, los niños tenían cara de cansados pero se lo habían pasado muy bien. En el puerto estaban mis padres, que esperaban que hubiese venido Ignacio, a ver que decía. El malecón de Puertochico estaba lleno de basura, botellas, y chavales borrachos haciendo eses que acababan el "botellón". Mi moto, a pesar de estar aparcada en medio de todo ese mogollón, no sufrió ningún daño. 
Esta es la errática derrota de esta noche.

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