Follow by Email

sábado, 6 de septiembre de 2014

La duna

Hoy sábado hemos ido de nuevo a la playa de Pedreña, con una pleamar alta a las 14:30 que dejó casi cubierta la escollera de la canal. Aprovechando que estábamos solos en el fondeadero, he realizado algunas labores de "saneamiento" con el WC químico. Ya escribiré un día al respecto, porque tengo ganas, pero no hay una sola marina en Santander acondicionada al respecto. Nos hemos bañado por la mañana, antes de comer y luego por la tarde.

 En la pleamar, la escollera casi no se vé.

Sofía está un poco tocada del estómago y casi no ha comido, tampoco se ha bañado.

 Ignacio y Sofía durante "la siesta", después de comer.

A las 18:30, cuando quedaba meda hora para quedarnos varados, volvimos a Santander a motor. Vimos al grupo de Carpe Diem que estaban fondeados en el lugar habitual.

 Los cuatro barcos que hacían hoy el grupo de Carpe Diem.

Entrando en Puertochico, vimos la duna de Zaera, que la han abierto al público esta semana. 
Alejandro Zaera es un arquitecto estrella, que se hizo famoso a raíz del proyecto de la terminal de ferrys de Yokohama.

La duna, vista desde el agua.

La duna, es una grada con vistas a la bahía, se supone para ver el mundial de vela. Que digo yo, que dependerá de donde coloca el juez de regatas las balizas conforme el viento que sople ese día. En ese sentido, y coincido con la gente que he hablado, no le veo la utilidad. El interior de la grada sirve a su vez de almacén para el Centro de Alto Rendimiento de Vela. Tampoco tiene mucha altura, por lo que las distintas clases de vela ligera, no caben con los palos aparejados. En ese sentido tampoco le veo la utilidad.
 Las gradas de la duna, con vistas a la bahía. Foto del Diario Montañés.

Esta grada se ha construido, a la vez que se ha adecuado el entorno del dique de Gamazo. Es este dique, se construyeron muchos barcos hasta hace unas décadas. En los últimos años se encontraba criando herrumbre la vieja draga "Loretto".

Comenzaron por desguazar la grada. Posteriormente retiraron la compuerta, que fue reparada en el carro varadero del Barrio Pesquero. Durante unos meses estuvo el dique inundado y un día que salí solo en el barco, estuve tentado de entrar en el y hacer alguna foto. Era una ocasión única que no se volverá a repetir, pero no me decidí.

 El dique y la compuerta. Foto del Diario Montañés.

El fondo del dique. Foto del Diario Montañes.

También han restaurado la caseta de bombas. Un bonito edificio de ladrillo visto haciendo dibujos geométricos, huecos enmarcados en sillares y cubierta de teja plana. La caseta de bombas, la han destinado a museo o "centro de interpretación" como se dice ahora.


No hay comentarios:

Publicar un comentario